Al ver aquello, Alejandro sintió una punzada de molestia.
Consideró que era necesario hablar con Javier sobre lo consentida que era su hermana.
Pero al instante, Jimena demostró que sabía cómo congraciarse.
Señaló una prenda y le dijo a Alejandro con entusiasmo:
—Alex, ¿qué te parece esta camisa? ¡Yo creo que te quedaría perfecta! ¡Y esta corbata y este pantalón! ¡Compré el conjunto completo!
Él examinó las prendas y sus ojos brillaron con interés.
En efecto, era su estilo, el tipo de ropa que s