—Valeria, nos está viendo mucha gente. Te lo digo por última vez: no me retes. Piensa, ¿por qué mi vestido anterior tendría las costuras flojas? Supongo que tú sabes muy bien por qué, ¿o no?
Sofía observaba a Valeria con serenidad, esperando su respuesta.
—Yo…
Valeria desvió la mirada, sin saber qué contestar.
Pensaba que Sofía no se había dado cuenta de su treta, por eso había actuado con tanto descaro.
Jamás imaginó que la otra tuviera un as bajo la manga.
Eduardo también reconoció al mesero q