Capítulo doce. Paula uno, gárgolas cero
Paula uno, gárgolas cero
Arturo miró salir a Alejandro y Paula de la habitación, suspiró, se mesó el cabello con frustración. Había sido un verdadero idiota con Paula. Conociendo a su hijo era muy probable que Alejandro no la dejara salir de la cama, queriendo pasar todo el tiempo con ella, hasta el punto de olvidarse de comer.
Con la desazón en su corazón, se dirigió a su habitación.
Habitación que sería compartida en breve con Paula. Arturo cerró los ojos y dejó que la lluvia artificial cayer