Capítulo cincuenta. La chica del antifaz
La chica del antifaz
«Es hora que tú y yo hablemos sobre Lucas…»
«Es hora que tú y yo hablemos sobre Lucas…»
Carolina se quedó de piedra al escuchar las palabras de Diego, por un momento tuvo la intención de volver a su casa, cerrar la puerta y no volver a salir jamás, pero era consciente que ya no podía seguir evitando la verdad.
—Sube —escuchó la voz del abogado de nuevo.
Carolina se armó de valor, haló la manija de la puerta del auto y subió. Su cuerpo era un manojo de nervios, sin embargo