Devon
—¿Qué pasa, Sarah?— pregunté, alarmado por el cambio repentino en su tono. Una tenue luz de esperanza se encendió en mi interior ¿estaba a punto de confesarme su amor por mí? Me permití soñar y el despertar me rompió el corazón
Ella empezó a llorar, un llanto silencioso que parecía desgarrarla desde dentro.
—No aguanto más— dijo finalmente, con las palabras saliendo entre sollozos y su confesión fue potra muy diferente a la que yo anhelaba con toda mi alma —No soporto vivir bajo el mismo