Sarah
Desperté con un martilleo constante en la cabeza y la boca seca como el desierto. La luz que se filtraba por las cortinas me golpeó como una bofetada. Resaca.
Mi primera resaca había sido antes de renacer como Rubí, aunqu era la esposa de Cristhian y él, para variar, me había dejado sola para irse corriendo a los brazos de Elena. Me había tomado una botella entera de vodka con la esperanza de morir ahogada en alcohol y dejar de sentir tanto dolor. Al día siguiente la había pasado tan mal