Ryan
Devon se había vuelto muy cercano a Rubí. No era la primera vez que se encerraban en su despacho a hacer Dios sabe qué. A decir verdad, me preocupaba que Devon se enamorara solo, porque era más que obvio que Rubí estaba loca por Cristhian.
En cuanto entré a la habitación de Dyana sentí el contraste de temperaturas; la habitación estaba tibia, a diferencia del resto del departamento, que estaba un poco más frío.
—¿Quieres ir al grupo Vandervert? —Dyana estaba sentada en la cama que llevábam