Ryan
—¿Sarah Blake? ¿Tu esposa? —Cristhian asintió.
—Es increíble, lo sé —dijo Cristhian, como si tratara de llenar el silencio que se había extendido mientras yo analizaba lo que acababa de escuchar.
Por supuesto que era increíble, más que increíble; era una m*****a locura, pero al mismo tiempo tenía todo el sentido del mundo. Rubí me fue muy familiar desde que la conocí, había una conexión intensa y extraña entre nosotros que no se podía explicar, no del tipo romántico, sino fraternal. Y, por