Regina convocó la reunión con tres días de antelación y la llamó, en el mensaje que le envió a Clara, una tarde de familia.
Esas dos palabras juntas tenían un significado específico en la casa Rivas. No eran una visita informal, ni una cena espontánea, ni el tipo de encuentro donde los silencios incómodos podían resolverse con una segunda copa. Una tarde de familia era una reunión diseñada por Regina con un propósito que nunca anunciaba de antemano, pero que siempre se volvía evidente en los pr