Clara fue con Doña Pilar al atelier de Inés.
No eligió una de las tiendas de lujo habituales donde las asesoras de estilo conocían el historial de la familia Moretti y tenían opiniones cuidadosamente calibradas sobre qué colores convenían para un evento de esa categoría. Eligió el espacio pequeño en el segundo piso de un edificio de una calle lateral, donde Inés trabajaba entre maniquíes de tela cruda y muestras de tejido guardadas en cajones de madera. Allí nadie sabía quién eras hasta que lo d