—Antes de irme —dijo Isabela, poniéndose de pie con el vestido claro arrugándose alrededor de las piernas—, quiero que sepas que Regina va a intentar acercarse a ti por el bebé. Ya la escuché hablar con Emilio sobre qué significaría, para el apellido, tener un heredero fuera de la mansión.
Clara sintió que la calma que había logrado sostener durante toda la conversación se tensaba de golpe, no por sorpresa sino por la confirmación de algo que llevaba semanas temiendo en silencio.
—Este hijo no