Mundo ficciónIniciar sesión—¿Conoces a alguien con un auto negro, de esos que no combinan con este barrio? —preguntó Nicolás, dejando las bolsas sobre la mesada sin quitarse la chaqueta.
Clara se quedó quieta con la última camisa todavía en la mano.
—Estaba estacionado media cuadra más abajo cuando llegué. El tipo no bajó ni encendió las luces. Solo se fue apenas me vio entrar.
No necesitó preguntar el modelo ni el color exacto. Lo supo antes de que Nicolás







