Emilio Moretti pronunció la palabra revisión como quien firma un documento que llevaba semanas preparado.
No lo dijo en privado, ni en el pasillo, ni en el silencio controlado de su despacho. Lo dijo en el salón principal, con las puertas abiertas hacia el corredor y con Isabela sentada a la derecha de la mesa como si llevara meses ocupando ese lugar. Como si la silla la hubiera estado esperando con la misma paciencia que tienen las cosas postergadas, pero no olvidadas.
Clara entró al salón al l