89: El factor sorpresa.
Darwin.
—No quiero que esto se mal entienda —expresó Jay Raiko, uno de mis oponentes, esta mañana.
Allí, en un bar privado, mientras él tomaba con una patética elegancia su whisky, y yo, reacio a beber alcohol, sorbía de vez en cuando una bebida energizante.
Me sentía tan hecho papilla que, a ese momento, ya iba por la cuarta lata de energizante; me mantenía más ansioso de lo normal, y más propenso a irritarme, pero también con los ojos bien abiertos y los pensamientos funcionando con más efect