Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIAN
La luz del amanecer se colaba por las rendijas de las cortinas de la habitación. Me quedé inmóvil, observando cómo el polvo bailaba en el rayo de sol, escuchando la respiración acompasada de la mujer que dormía a mi lado.
Isabella.
Estaba hecha un ovillo contra mi costado, con una mano sobre mi pecho, justo encima de mi corazón, como si quisiera asegurarse de que seguía latiendo, su cabello castaño esta







