Capítulo 37: El rescate.
Siguen las huellas de los neumáticos, esta vez Bryan es quien dirige el operativo. Repentinamente perciben una casa abandonada, que se halla en un lugar fatuo, es la única que se puede contemplar. En seguida Bryan dice:
—Revisemos esta casa, puede que la tengan allí. Alex dirígete con los muchachos y cubran los costados. Yo entrare a la casa.
—¡Perfecto! —exclama Alex.
Se ponen muy hábilmente en sus posiciones y Bryan le da una brusca patada a la puerta. Están dos chicos en la casa:
—Al suelo,