25. En contra del amor
Despertó primero que ella. La luz que entraba por la ventana le hizo saber que ya era de día y el reloj de la pared le daba justo la hora.
Nueve de la mañana.
Bianca estaba acurrucada en su cama, cobijada con sus sábanas y con el cabello suelto encima de sus almohadas.
Respecto al honor había cometido un grave error, pero hablando desde el deseo, le encantaba que ella estuviera ahí. Respecto a lo que sentía, no sabía que había ahí. Meditó toda la noche si estaba enamorado o no, ¿Irónico? Muchís