15. Separados
A pesar de todos los esfuerzos de Nathaniel por mantenerla alejada de Carmenza, Bianca pronto se dio cuenta que su supuesta suegra era una rival digna, pues había ido con sus guardaespaldas a llevársela justo en el aeropuerto.
Se sentía como una valija a la cuál arrastraban de un lado a otro. —¿Creíste que podrías largarte con el futuro de mi familia en tu vientre? -dijo Carmenza mientras encendía un cigarillo en la limusina y comenzaba a fumar. Bianca tosió y negó.
—¿Puede apagar eso, por fa