Narrado por Noah
La camioneta blindada entró a Val-de-Lune destrozando los charcos de lodo que la tormenta nocturna había dejado sobre el camino de carretas. El motor rugía, un eco de mi propia furia contenida, mientras las luces altas cortaban la neblina del amanecer que comenzaba a levantarse sobre los viñedos de la Toscana. No esperé a que el vehículo se detuviera por completo frente al porche de piedra; abrí la puerta y bajé de un salto, plantando mis botas con una firmeza que desafiaba cua