Hubo un silencio del otro lado de la línea, el sonido de unos papeles moviéndose sobre un escritorio antes de que el médico volviera a hablar con un tono de extrañeza.
—Signor Noah… el traslado de su esposa ya se realizó. Hace exactamente una hora que la ambulancia crítica salió de nuestras instalaciones en dirección a Val-de-Lune.
El suelo pareció desaparecer bajo mis botas. Me apoyé con fuerza en el bastón de roble para no caer de rodillas en mitad del salón este.
—¿Qué traslado, Gatti? —mi v