**Narrado por Noah**
La camioneta frenó en seco frente a la entrada principal de Val-de-Lune, levantando una nube de gravilla que se mezcló con la lluvia torrencial. No esperé a que Mateo terminara de aparcar. Salté del vehículo con una urgencia eléctrica, mi bastón de mando golpeando el suelo como el tambor de una guerra inminente. El General había vuelto a su territorio, pero esta vez, el campo de batalla estaba impregnado de un silencio espectral, un vacío que me resultaba más aterrador que