**Narrado por Noah**
El sonido de la lluvia golpeando el capó de la camioneta blindada se mezclaba con el rugido del motor mientras devorábamos los kilómetros de la autopista en dirección a Florencia. Dejé atrás la clínica de Siena, dejando mi corazón conectado a ese respirador artificial que mantenía a Emma del lado de los vivos, pero me llevé conmigo la furia de un hombre que ya no tenía nada que perder.
A mi lado, Mateo conducía con la vista fija en el asfalto mojado, manteniendo el vehículo