Narrado por Emma
Despertar en la cama de Noah fue una experiencia sensorial que no estaba en ninguno de mis manuales de enfermería. La luz del alba se filtraba tímidamente, bañando las sábanas de seda gris. Noah seguía dormido, con un brazo rodeando mi cintura con una posesión que incluso en sueños resultaba abrumadora. Me quedé inmóvil un momento, disfrutando del calor de su cuerpo y de la extraña paz que emanaba de él. El "General" de hierro parecía, por primera vez, un hombre que no necesita