Mundo ficciónIniciar sesión—¡Abran paso! —gritaban los celadores—. ¡Paciente femenina, mordedura de víbora, shock anafiláctico leve!
Bajaron la camilla a toda velocidad. Yo me quedé atrás, esperando a que alguien recordara que el "jefe pragmático" también necesitaba bajar.
—¡Oigan! ¡No me dejen aquí encerrado! —grité, golpeando la chapa de la ambulancia.
Un celador joven regresó corr







