40. Mi Karma
Los días se sentían muy extraños. Yo sabía lo que sucedía, y aún así, dejaba que siga su curso. Como bien le dije a Enzo, le iba a permitir hacer su jugada. Yo mismo le di la oportunidad de estar con Melina, y me tendría que aguantar, con la esperanza de que ella lograse elegirme.
Conforme pasaban los días, pude entender lo que ella significaba para mí. ¿Si fue buena idea hacerla mi esposa mediante una venganza? Quizás no tanto. Es probable que ella misma me esté odiando por lo que le hice, y n