52. Una boda de ensueño
No había pasado ni veinticuatro horas desde que le conté a toda mi familia que estaba esperando un hijo de Alexei, y la emoción que todos estaban desprendiendo me estaban sofocando porque mi madre esa misma noche llamó a mi ginecólogo para que pudiera revisarme, a pesar que le dije que no era necesario.
Pero, tanto como estaba emocionada por la idea, también decepcionada porque quería que me case primero, esto se encargó de decirme cuando nos mandó a dormir a todos, hizo que me quedará un momen