—¡Hijo! — Al fin iba a ver a Mauro, luego de ver partir a Leandro sin que este quisiera darle ningún tipo de ayuda con relación a su madre, seguía sin poder creer no fuese capaz de colaborar para que su madre se librara de la cárcel—. Menos mal que estás bien. — Lo inspeccionó por unos segundos y luego le dio un beso.
—Sí, no he recibido un daño grave. ¿Has visto a mamá?
—Todavía. Cuando salga de aquí le pediré a un oficial que me deje verla.
—Sí, eso es bueno, espero que ella también se encuen