Llegó lo más rápido que pudo, desde que tomó su maleta y salió del aeropuerto. Había sido un vuelo de última hora, programado luego de que su teléfono no parara de sonar con llamadas múltiples, entre sus familiares, algunos amigos cercanos, otros socios cercanos y un sinnúmero de personas que a lo mejor nunca lo habían llamado en la vida.
Entonces vio la noticia, la vena de su frente hinchándose al darse cuenta de todo lo que se decía de ellos, de su familia, la nueva aparición de sus “hermanos