Chiara lucía visiblemente confundida, pero a la vez conmovida con todas y cada una de las palabras que dijo su esposo.
¿Él sí podía amarla? ¿Por qué dijo que estaba muerto?
Él era Davide Queen, frente a ella, su mismo esposo. ¿Por qué sus palabras fueron tan confusas?
—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó Chiara, sus manos tocando las de Davide, aún con las secuelas de ese beso—. ¿Por qué dices que no puedes amarme y luego que sí? Eres mi esposo, eres Davide, ¿puedes o no? ¿Davide Queen puede