Había llegado a la sala de conferencias, era una fecha muy esperada luego del segundo correo donde se programaba la primera reunión, en una llamada se le dieron algunos detalles y estos serían ampliados durante dicha reunión.
Chiara se encuentra sentada junto a Roan Sloan y Adelina Bianchi, los otros dos afortunados ganadores del prestigioso concurso de diseño.
—Estoy nerviosa— murmuró Adelina. Era una joven veinteañera, delgaducha y de cabello muy corto, debajo de sus ojos tenía unas enormes ojeras que no se molestó en ocultar, la ropa que llevaba acompañaba a todo su aspecto único. Sin duda, se notaba su estilo peculiar.
Mientras que Roan, quien lucía con más discreción, pero con una elegancia impecable, parecía ser el menor de los tres, estaría apenas llegando a los veinte. Era muy alto y delgado, llevaba unas gafas de marco de madera, cuadradas, sus ojos se iban moviendo de un lado a otro mientras el lápiz entre sus dedos haciendo un sonido al pegarlo contra la silla. Sobre sus pi