El pasillo que llevaba al archivo central no estaba completamente iluminado. Una de las lámparas parpadeaba, lanzando destellos irregulares que parecían imitar el pulso acelerado que llevaba desde el apagón. Caminé despacio, como si mis pasos pudieran despertar algo dormido entre esas paredes.
El lector de huellas tardó más de lo normal en abrir la puerta.
Demasiado tiempo.
Cuando finalmente se deslizó con un chasquido seco, un olor a polvo antiguo y papel caliente salió desde el interior. Me q