Razones.
La noche estaba en silencio cuando Caelan se despertó.
No fue un despertar suave, no fue de esos en los que uno abre los ojos lentamente y tarda en entender dónde está.
Fue brusco, un tirón violento que lo arrancó del sueño.
Sentí su cuerpo tensarse a mi lado antes incluso de abrir los ojos. El colchón se movió cuando se incorporó de golpe, y durante un segundo pensé que algo había pasado afuera.
Un ruido, una alarma, cualquier cosa.
Pero cuando abrí los ojos y lo vi sentado en la oscuridad, co