Lo que Queda de una familia.
Despierto antes que suene la alarma.
No es una decisión consciente, es el tipo de hábito que se instala en el cuerpo cuando durante demasiado tiempo dormir ha sido un lujo inestable. Mis ojos se abren en la penumbra, y durante unos segundos me quedo inmóvil, escuchando.
La casa respira.
Es un sonido sutil. La madera que se ajusta con el cambio de temperatura, el leve zumbido del refrigerador en la cocina, el murmullo distante de la ciudad que nunca llega a apagarse del todo. Pero debajo de todo