La Carta de Vivienne.
La carta llegó un miércoles por la tarde, después de una jornada que había comenzado con la ilusión casi ingenua de ser tranquila. Durante semanas habíamos vivido en un estado de alerta constante, reaccionando a noticias, demandas, reuniones del consejo y nuevas filtraciones sobre el modelo.
Aquel día, en cambio, parecía transcurrir con una calma que ninguno de nosotros se atrevía a confiar del todo.
Yo estaba en el estudio revisando algunos documentos cuando escuché el sonido del timbre.
No fu