Evan Vance.
Nunca me gustó pronunciar su nombre en voz alta después del accidente.
Evan.
Nunca le caí bien, y me lo hacía saber de cuando en cuando, pero yo decidía ignorarlo simplemente. No tenía ni voz ni voto en mi vida, o al menos eso pensaba.
Era más fácil convertirlo en recuerdo silencioso que enfrentar lo que significaba su ausencia. Durante años acepté la versión oficial porque era menos dolorosa que cualquier alternativa. Fue una tragedia, un fallo técnico, un daño colateral dentro de una cadena d