Confusión y Traición.
La mañana después del apagón no era una mañana real. Era una réplica: un escenario armado con luz tenue, colores apagados y un silencio que no pertenecía a ningún día normal en el estudio.
Noah estaba en casa con la niñera y los guardias, más seguro de lo que yo podía estar en ese momento. Lo dejé dormido, exhausto después del susto, y aun así me costó despegarme de él. Sentí que lo estaba abandonando a un mundo que yo misma ya no podía descifrar.
Cuando llegué al estudio, noté que todos hablab