La empresa constaba de tres socios originales.
El dueño Román Edwards, Michael Cartel y el último y más discreto, Stuart Donovan.
Lamentablemente, los secretos de Donovan que su padre tenía guardados en la caja fuerte de las tierras del Sur, se deterioraron con el tiempo.
La humedad hizo que la tinta se hiciera ilegible, pero con paciencia y algunas pistas dejadas, Henry mandó a investigarlo y fue desenredando el asunto.
El Sr. Stuart Donovan no era quien decía ser.
Este hombre, socio de