La música de la sinfonía tocaba la melodía nupcial, la inmensa iglesia, de amplios ventanales coloridos y techos altos abovedados, estaba decorada con flores blancas por doquier, perfumando el ambiente.
George solo había estado tan nervioso una vez en su vida.
La noche en que le hizo el amor a Helen por primera vez y temía que ella lo rechazara.
Hoy, al fin, esta hermosa mujer venía caminando hacia el altar, del brazo de Henry Edwards en sustitución de su padre, y sería suya para siempre.
Los Ca