El cielo matutino sobre el Madrid Royale FC Training Centre en Valdebebas, el majestuoso complejo de entrenamiento del gran club español, se veía tan despejado que parecía ocultar la tormenta que se gestaba en el interior de Lucía Vega.
El viento otoñal, que soplaba con bastante fuerza, acariciaba el elegante vestido color crema que ceñía su cuerpo. Su cabello castaño estaba perfectamente peinado y su rostro lucía un maquillaje impecable, pero tras esa fina capa de polvos, el rostro pálido y la