Bajo un roble verde, Javier y Hugo observaron al astro, el delantero estrella del Madrid Royale FC, conocido por ser frío, arrogante e intocable para la prensa, arrodillado en la tierra.
Mateo abrazaba a una mujer con tanta ternura y protección, hundiendo el rostro de ella en su pecho mientras le acariciaba el cabello con una delicadeza que jamás les había visto.
Javier se aclaró la garganta al instante, tragándose sus palabras.
Mientras tanto, Hugo, el abogado principal, contemplaba la escena