Mundo ficciónIniciar sesiónBYRON HARRINGTON
Salir de la cama fue difícil. No podía dejar de verla dormida, enredada en las sábanas, con el cabello revuelto y ese rostro angelical. Mi corazón dolía, pues nunca había amado de esa manera a una mujer, hasta perder la cordura y arriesgar mi vida sin pensarlo.
Sería capaz de cobijarla con mi piel y darle cada uno de mis







