125

Eric no se dio por vencido, a pesar de las duras palabras de Bianca. Puso su mano sobre la puerta, impidiendo que ella la cerrara por completo. Su voz, aunque baja, estaba llena de una determinación que ella no le había escuchado en años.

—Puede que en el pasado haya sido un imbécil que te trató mal —dijo, con la mirada fija en ella—. Fui un monstruo contigo, lo sé. Pero ahora, de verdad, estoy arrepentido. Y me di cuenta de esto ahora, aunque parezca tarde. Me di cuenta de que realmente me interesas, que me gustas, que estoy interesado en ti.

Bianca se sintió frustrada por la insistencia del hombre. Quería que se fuera. No podía procesar lo que acababa de oír, y se aferró a la rabia para protegerse de la confusión.

—Pues yo no siento nada por ti, Eric. Déjame en paz —le dijo, intentando sonar lo más firme posible—. Te pediré por última vez que te vayas y, por favor, no vengas a mi departamento sin que yo te lo diga antes.

Él asintió, ahora resignado. Su rostro se veía más cansado
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP