Bianca se quedó sola en el frío silencio de la habitación del hospital, el eco de las palabras de Eric aún resonando en las paredes. Se sentó en la cama, con el corazón golpeando fuerte en su pecho. El ambiente se sentía pesado, no por la enfermedad, sino por la furia contenida que había estallado y la promesa que Eric había dejado flotando en el aire. "Esto será solo el comienzo", había dicho. La amenaza era tan tangible como el aire que respiraba.
Se llevó una mano a la frente, sintiendo el