— ¿Hermana? Siempre tan estúpida, Ania… — Gruñó Alicia, lanzando una mirada despectiva hacia Liam. — ¿Aún no te has dado cuenta? No lo hice por él, nada de lo que hice fue por él… Lo hice por mí, porque tú tenías todo… y yo, no tenía nada.
— Tenías una hermana que te quería y que confiaba en ti… — Replicó Ania, con rabia. — Hasta que dejaste de ser familia.
— ¿Y qué…? ¿Crees que con esas ridículas palabras tú me vas a hacer llorar? — El cuerpo de Alicia volvió a temblar, su voz se quebró por