Alicia caminaba de un lado para el otro en la pequeña sala de su apartamento, ese diminuto cuchitril del que ella había jurado salir y no lo había conseguido.
¿Por qué…? ¿Por qué le era tan difícil conseguir lo que quería? ¿Por qué su hermana lo había logrado con tanta facilidad y ahora que parecía que Alicia, finalmente había ganado, esa estúpida de Ania aparecía de nuevo para arrebatarle a Alicia todo lo que había logrado? ¡Su triunfo!
El pequeño espacio que tenía un módico juego de muebles