POV Alejandro
Días después me llamaron del hospital, podía recoger al niño, ya no necesitaba estar en la incubadora ni el oxígeno, podía respirar por sí mismo.
No voy a negar que estaba nervioso.
En cuanto entré, la enfermera se me quedó mirando.
—¿Señor Ruiz? —preguntó.
—Sí.
—Espere un momento.
Entró en el área de cuneros, volvió minutos después con el bebé envuelto en una manta blanca con bordes azules. Me lo entregó con cuidado, colocandolo entre mis brazos.
—Tenga cuidado con la cabeza —dij