Pov Alejandro
Llegué al penthouse agotado, había tenido mucho trabajo, demasiadas firmas y reuniones, eso sucede cuando te ausentas de tu puesto como jefe en una empresa tan grande.
Al entrar, no podía creerlo, Sofía estaba sentada en la sala, tenía los ojos hinchados, rojos, era claro que había estado llorando, frente a ella había una maleta, ¿A dónde creía iba? ¿Qué demonios había pasado?
—¿Qué ha pasado? —pregunté.
Ella me miró a los ojos, vi dolor, vi rabia en ellos, luego se levantó, muy