POV Sofía
Después de aquel día, empecé a ver a Leonardo de otra manera, se preocupaba por mí hasta en los más mínimos detalles, era atento, me cuidaba, me protegía, y yo solo podía pensar en lo bien que se sentía tener un padre.
Ernesto jamás se preocupó por mí, era como si para él no existiera, solo se dirigía a mí para llamarme la atención o para ordenarme.
En cambió Leonardo me preguntaba si había comido, me cubría con una manta cuando me quedaba dormida en el sillón mientras veíamos alguna