POV Sofía
Al día siguiente de que me dieron de alta de la clínica, me desperté sintiendo que el cuerpo me pesaba, el penthouse estaba en silencio, Alejandro se había ido muy temprano a la oficina, encontré una nota en la mesita. “Los fotógrafos vendrán a las once, así que vistete de negro, no uses maquillaje fuerte, tienes que demostrar que estás rota, dolida.”
Leí la nota dos veces, “tienes que demostrar que estás rota,” Alejandro me daba instrucciones, me trataba como si fuera uno más de sus negocios.
Me levanté y me dirigí hacia el baño, me vi al espejo y sentí náuseas, ya no era yo misma, tenía ojeras marcadas, y los ojos hinchados por haber pasado la noche llorando, cada nueva instrucción de Alejandro era más humillante, con la imagen que me mostraba el espejo, no tendría que fingir para las cámaras.
Me puse un vestido negro, de mangas largas y cuello alto, elegí unos zapatos planos, deje mi cabello suelto, y me puse solo un poco de maquillaje, así me vería pálida, era una madre