POV Sofía
Aiala se fue por la mañana.
—Volveré mañana.
—Siempre vuelves —dije, sonriendo.
—Porque contigo no me siento sola.
—Yo tampoco, me agradas —dije, sinceramente, cuando la conocí no creí que llegaara a sentirme tan bien con ella.
Nos despedimos, cuando se fue me quedé pensando, ¿cuántas mujeres hay como nosotras
que aman a hombres que no saben amar?
Al día siguiente, recibí una llamada de Alejandro.
—¿Cómo está tu padre? —pregunté.
—Está estable, por ahora.
—Me alegra, ?Cuando vuel